Adriana Mónica Nechevenko, la escribana de Manuel Adorni, una nueva estrella fugaz en el firmamento libertario.
Médiums interespecies, perros clonados, tarotistas, cosplayers, terraplanistas, vedettes –actuales y otras que vuelven de los años 80–, dipunarcos... El circo parecía completo, pero siempre hay lugar para más freaks en el arca de Javier Milei. Más allá de las peculiaridades fuertes del propio Presidente y, se entiende ahora en toda su plenitud, de Manuel Adorni, apareció la escribana del jefe de Gabinete para deslumbrar con el oxímoron de una tragedia desopilante.
Puesta en el primer plano debido al estallido del escándalo Adorni Propiedades, que la tiene que como protagonista notarial, Adriana Mónica Nechevenko no sólo desfiló por Comodoro Py, sino que se prestó a juegos mediáticos de los que no salió precisamente airosa. Ni ella ni su cliente: el vocero sin voz.
Tras su declaración testimonial del miércoles, la profesional volvió ayer a los tribunales para entregarle más documentación al fiscal Gerardo Pollicita. A la salida, abordada por los periodistas y consultada sobre si, más allá de los papeles que avaló, realmente "daba fe" sobre el proceder de Adorni, sonrió nerviosamente y dijo "basta". Y se marchó.
Nechevenko también apareció en Infobae en Vivo, donde se mostró distendida, pero dejó una serie de definiciones que la colocaron a ella y a su cliente VIP en posición incómoda:

Adriana Nechevenko en Infobae en Vivo. (Captura de video).



