No obstante, la flexibilización estará acompañada por un esquema prudencial. El texto enfatizó que “la expansión del financiamiento se desarrollará de manera sostenible, resguardando la solvencia y la liquidez del sistema financiero y limitando los riesgos asociados al potencial descalce de moneda de los tomadores de crédito”.
Para esto, la autoridad monetaria estableció un límite: “Las financiaciones provenientes de los depósitos en moneda extranjera otorgadas a clientes que no se encuentren comprendidos en los destinos previamente admitidos por la regulación no podrán superar, en conjunto, el 15% de los depósitos en moneda extranjera de cada entidad financiera”.
El objetivo central de la medida es ampliar el universo del crédito en dólares sin comprometer la estabilidad de las entidades financieras. El BCRA remarcó que la normativa responde a la necesidad de potenciar la inversión privada y la actividad productiva, a la vez que mantiene controles para proteger el sistema financiero argentino.
De acuerdo a lo informado por el organismo monetario, el financiamiento en moneda extranjera quedará sujeto a un tratamiento prudencial “más exigente”:
“Estas medidas buscan reforzar la cobertura de los riesgos asumidos por las entidades financieras y establecer límites de exposición más restrictivos para las financiaciones alcanzadas por el nuevo régimen”, concluyeron desde el Central.
El Gobierno presentó esta tarde la modificación en las condiciones para acceder a créditos en dólares dirigidos a todas las empresas. Con esta nueva disposición, los bancos estarán habilitados a otorgar préstamos en moneda extranjera por hasta el 15% de sus depósitos en dólares, sin limitarse únicamente a compañías que generen esas divisas o cuenten con garantías en dólares. “Hasta ahora los bancos con sus depósitos en dólares le podían prestar a las empresas que generaban dólares o tenían la garantía de empresas que generaban dólares. Hoy estamos extendiendo esa posibilidad a todas las empresas, pero dentro de un marco macroprudencial. Solo van a poder prestar los bancos hasta un 15% de los depósitos en dólares”, detalló Caputo.
El ministro de Economía señaló que la iniciativa busca aumentar el volumen de crédito disponible, en respuesta a los reclamos de sectores industriales, especialmente la construcción, que opera en dólares y emplea a un gran número de personas, así como la automotriz. Según Caputo, “Hoy nos parece que es el timing apropiado porque por un lado, las tasas en pesos todavía son altas, y esas tasas altas para muchos de los negocios hacen que sea más dificultoso hacerlo rentable y también es importante por el lado de la Ley de Inocencia Fiscal. El objetivo es que haya un mayor crédito”.
Sobre la operatoria, Caputo explicó que las empresas que accedan a estos préstamos deberán vender los dólares en el Mercado Libre de Cambio (MLC) y transformarlos en pesos, evitando así el efecto multiplicador y contribuyendo a una mayor oferta de dólares.
En relación con las tasas de interés de estos créditos, el ministro aclaró que dependerán del mercado y que “no pueden saber”. “El objetivo es que las empresas tengan una opción de financiamiento a una tasa razonable y que el depositante tenga un interés que le justifique sacar los dólares del colchón. La tasa la determinará el mercado“, marcó.

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